Archivo del Cuervo16 secciones

Índice generado desde la wiki real.

Introduccion4
Reglas basicas9
Personajes6
Especies9
Combate24
Armas y armaduras2
Objetos6
Modulos45
Manifestaciones3
Monstruos11
Mundos2
Glosario2
Licencia2
Plumas del Cuervo2
Ecos del Cuervo1
Guias1
Archivo del Cuervo Personajes regla-oficialguia-apoyopersonajes
Personajes

Introducción a los Personajes Jugadores en Cuervo, cómo inspirarte para crearlos, cómo usar la hoja de personaje y cómo integrarlos a una mesa compartida.

Personajes

Tu avatar en el juego de rol es tu personaje, también llamado Personaje Jugador (PJ). Es quien se mete en la historia y vive la aventura en el mundo imaginado por el Narrador (NA). A través de él tomas decisiones, enfrentas peligros, haces alianzas, descubres secretos y dejas una marca en la historia de la mesa.

Puedes inspirarlo en un ídolo, un personaje de película, caricatura, anime, cómic, novela, videojuego o inventarlo desde cero. También puedes mezclar ideas: tal vez quieres alguien con la valentía de un héroe clásico, la astucia de un ladrón encantador, la calma de un monje, la rareza de una criatura fantástica o la energía de un protagonista de aventura.

No necesitas crear un personaje perfecto desde el inicio. Lo importante es que tenga algo que te emocione jugar: una meta, una duda, una herida, una promesa, una forma de ver el mundo o simplemente una imagen clara que te dé ganas de sentarte en la mesa.

Cuanto más lo conozcas, más divertido será jugarlo e interactuar con los demás.

Tu personaje es más que números

Cuervo es un sistema versátil y modular. Te da un sinfín de combinaciones para crear a tu personaje y te anima a enfocarte en su personalidad: eso lo hará único y hará que la mesa sea más divertida.

Las reglas te ayudan a saber qué puede hacer tu personaje, pero no reemplazan quién es.

Dos personajes pueden tener capacidades parecidas y sentirse completamente distintos. Uno puede usar su fuerza para proteger a otros; otro, para imponer miedo. Uno puede estudiar lo sobrenatural con respeto; otro, por ambición. Uno puede usar tecnología como herramienta de supervivencia; otro, como expresión artística.

La hoja te dice cómo funciona tu personaje en el sistema.
La interpretación le da vida.

La hoja de personaje

Para crear tu personaje necesitas una hoja de personaje —puedes fotocopiar la hoja incluida en el Manual Cuervo completo, descargar una hoja en blanco de los recursos gratuitos en línea o usar una hoja en blanco—. Ahí anotarás sus datos y mecánicas.

No te preocupes si al principio ves muchos campos: la hoja está pensada para acompañar personajes sencillos y también personajes más complejos, no para obligarte a llenarlo todo desde el primer día.

En esta sección se explican los puntos clave para que puedas entrar a la aventura sin complicarte. Más adelante también podrás encontrar hojas prehechas o recursos de apoyo si prefieres empezar con algo listo.

No te asustes por la hoja de personaje

La hoja de personaje de Cuervo puede parecer grande al principio, pero no está diseñada para que llenes todo de golpe.

Cuervo es un sistema muy versátil, así que la hoja tiene espacio para registrar muchas posibilidades: atributos, dados base, módulos, especie, equipo, recursos, habilidades, acciones tácticas, manifestaciones, notas, condiciones y otros datos que pueden aparecer durante una aventura.

Eso no significa que todos los personajes usen todos los espacios desde el inicio.

Algunos personajes no tendrán manifestaciones.
Otros no usarán ciertas secciones de equipo.
Otros empezarán con pocos módulos y crecerán poco a poco.
Algunos campos se llenarán durante la campaña, no antes de la primera sesión.

Piensa en la hoja como una mochila con muchos compartimentos: no tienes que llenar todos para salir de aventura. Están ahí para que, cuando tu personaje crezca o necesite registrar algo nuevo, tengas dónde ponerlo.

Para empezar, enfócate en lo básico:

Lo demás puede completarse conforme entiendas mejor el sistema o conforme la historia lo necesite.

La hoja no es un examen. Es una herramienta para recordar quién eres dentro del juego.

No tienes que saberlo todo para empezar

Si eres nuevo en los juegos de rol, no te preocupes por dominar todas las reglas desde el principio. Puedes empezar con una idea sencilla:

“Quiero ser alguien que protege a sus amigos.”

“Quiero ser una exploradora curiosa.”

“Quiero ser un inventor que improvisa soluciones.”

“Quiero ser alguien marcado por una energía extraña.”

“Quiero ser una criatura que busca entender el mundo.”

Después, las reglas te ayudan a convertir esa idea en un personaje jugable.

Crear en Cuervo es elegir piezas

Armar un personaje en Cuervo es distinto a otros sistemas: aquí tú decides qué módulos tendrá, cuándo y por qué. No hay clases rígidas; el sistema no lineal te permite explorar caminos y mezclar módulos hasta que tu personaje sea único.

Eso significa que no estás obligado a elegir una etiqueta cerrada como “guerrero”, “mago”, “ladrón” o “sanador” y quedarte atrapado ahí. Puedes construir algo más personal.

Tu personaje puede pelear, pero también saber negociar.
Puede usar poderes, pero no ser “un mago” tradicional.
Puede ser tecnológico en un mundo fantástico.
Puede ser místico en un entorno futurista.
Puede empezar simple y volverse más complejo conforme la historia avanza.

Los módulos son herramientas para representar lo que tu personaje aprende, entrena, despierta, hereda, inventa o transforma.

Inspírate sin miedo

Está bien inspirarte en personajes que ya existen. Muchos jugadores empiezan así. Puedes tomar una emoción, una silueta, una actitud, una forma de pelear o una idea general, y luego adaptarla a Cuervo.

No se trata de copiar exactamente. Se trata de encontrar una chispa.

Puedes preguntarte:

  • ¿Qué me emociona de este personaje?
  • ¿Su valentía?
  • ¿Su tragedia?
  • ¿Su forma de resolver problemas?
  • ¿Su relación con el grupo?
  • ¿Su estilo visual?
  • ¿Su manera de luchar?
  • ¿Su conflicto interno?

A partir de ahí puedes crear algo propio. No necesitas tener toda su historia escrita antes de jugar. Muchas veces el personaje se descubre en la mesa.

Tu personaje también existe con otros

Antes de elegir módulos, ten en cuenta algo importante: tu personaje no existe solo. Aunque tenga su propia historia, juega dentro de un grupo.

Acuerdo de equipo

Ponte de acuerdo con tu equipo y con el Narrador para que al menos uno o dos módulos ayuden al grupo. Repartir roles en la mesa evita que alguien se quede sin momento de brillar.

Esto no significa que todos tengan que optimizarse ni cubrir una lista obligatoria de funciones. Significa pensar un poco en cómo tu personaje puede aportar a la aventura.

Tal vez alguien es bueno resistiendo daño.
Alguien más sabe curar, negociar o investigar.
Otra persona puede moverse con sigilo.
Otra puede resolver problemas con conocimiento, energía, armas, tecnología o creatividad.

No todos tienen que servir para todo. De hecho, es más divertido cuando cada personaje tiene momentos donde destaca y momentos donde necesita confiar en los demás.

Comparte el foco

Una buena mesa no se trata de que un solo personaje resuelva todo. Si tu personaje siempre habla, siempre decide, siempre pelea y siempre se queda con el centro de la escena, los demás pueden quedarse sin espacio.

Compartir el foco significa dejar que otros también brillen.

A veces tu personaje tendrá la mejor herramienta para resolver una situación. Otras veces, otro personaje será el indicado. Escuchar, ceder espacio y apoyar las escenas de los demás hace que la historia sea más rica.

Tu personaje puede ser protagonista de su propia historia sin borrar la historia de los demás.

Respeto en mesa

Considera y respeta a tus compañeras y compañeros, y también al Narrador: que el trasfondo o la personalidad de tu PJ no entorpezcan la experiencia de juego. Todos venimos a divertirnos, igual que tú.

Un personaje puede ser difícil, desconfiado, arrogante, impulsivo o solitario. Pero eso no debe usarse como excusa para arruinar la partida.

La frase “así es mi personaje” no debería servir para ignorar los límites de la mesa, sabotear al grupo o quitarle diversión a otras personas.

Tu personaje puede equivocarse.
Tu personaje puede tener conflictos.
Tu personaje puede tener defectos.

Pero tú, como jugador, sigues siendo responsable de jugar con respeto.

Tu historia importa, pero también la de los demás

Es bueno que tu personaje tenga trasfondo: un lugar de origen, una pérdida, una ambición, una deuda, una promesa, una rivalidad o una pregunta que quiera responder.

Pero no necesitas escribir una novela antes de la primera sesión. A veces basta con tres ideas claras:

  • De dónde viene.
  • Qué quiere.
  • Qué teme perder.

Con eso el Narrador ya puede trabajar, y tú tendrás algo a lo que aferrarte durante la aventura.

También es buena idea dejar espacios abiertos. No tienes que definirlo todo. Un personaje con misterios, dudas o relaciones incompletas puede crecer mucho durante la campaña.

Habla con el Narrador

El Narrador no está ahí para bloquear tu personaje, sino para ayudarte a integrarlo en el mundo y en la aventura. Si tienes una idea extraña, poderosa, triste, cómica, oscura o muy específica, platícala.

A veces el Narrador puede ayudarte a ajustar la idea para que funcione mejor con el tono de la campaña. Tal vez tu concepto necesita cambiar de origen, bajar su escala inicial, conectar con una facción, adaptarse al mundo o esperar a que cierto elemento aparezca más adelante.

Eso no significa que tu idea sea mala. Significa que están construyendo juntos.

No todos los personajes empiezan siendo héroes

Tu personaje puede empezar siendo alguien común, alguien roto, alguien perdido, alguien arrogante, alguien asustado o alguien que todavía no entiende su lugar.

No todos los personajes tienen que empezar como leyendas.

En Cuervo, parte de la gracia está en que el personaje avance con la historia. Los Puntos de Aventurero, los módulos, las decisiones y las consecuencias permiten que el personaje cambie.

Puede aprender.
Puede fallar.
Puede mejorar.
Puede perder algo.
Puede descubrir algo de sí mismo.
Puede convertirse en alguien muy distinto a quien era al inicio.

Mecánica y narrativa van juntas

Cuando eliges atributos, módulos, especie, dados base, habilidades o equipo, no solo estás llenando una hoja. También estás diciendo algo sobre tu personaje.

Un personaje con mucho Vigor (VIG) probablemente resuelve ciertos problemas con fuerza, resistencia o presencia física.
Uno con mucha Mente (MEN) puede apoyarse en conocimiento, análisis o comprensión de lo arcano.
Uno con muchos Sentidos (SEN) puede estar conectado con el entorno, las emociones o fenómenos extraños.
Uno con Suerte (SUE) puede parecer acompañado por coincidencias, instinto o momentos improbables.

No hay una sola forma correcta de interpretar esos valores. La mecánica te da una base; tú decides cómo se expresa en la historia.

Si no sabes qué crear

Puedes empezar con preguntas simples:

  • ¿Qué tipo de escenas quiero vivir?
  • ¿Quiero combatir, explorar, investigar, negociar, proteger, descubrir, inventar, sanar, manipular energía o sobrevivir?
  • ¿Quiero que mi personaje sea valiente, curioso, torpe, frío, amable, intenso, idealista, cínico, solitario o protector?
  • ¿Qué lo haría seguir adelante cuando la aventura se vuelve difícil?
  • ¿Qué relación quiere tener con el grupo?
  • ¿Qué parte de su historia me gustaría descubrir jugando?

No necesitas responder todo. Una o dos respuestas pueden ser suficientes para empezar.

Resumen rápido

Tu personaje es tu avatar dentro de la historia.

Puedes inspirarte en muchas fuentes o inventarlo desde cero.

Cuervo usa módulos para que puedas personalizarlo sin depender de clases rígidas.

No necesitas saber todas las reglas para empezar.

Tu personaje debe poder convivir con la mesa, aunque tenga conflictos narrativos.

El acuerdo de equipo ayuda a que todos tengan momentos para brillar.

El respeto en mesa está por encima de cualquier trasfondo o decisión de personaje.

La hoja de personaje puede tener muchos campos, pero no tienes que llenarlos todos desde el inicio.

Lo más importante es crear alguien que te emocione jugar y que pueda formar parte de una aventura compartida.

Vista ampliada de imagen seleccionada